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Innovaciones en la construcción sostenible para el año 2024

La construcción sostenible es una tendencia que busca reducir el impacto ambiental y social de las edificaciones, así como mejorar su eficiencia energética y su calidad. Para lograrlo, se emplean materiales, técnicas y tecnologías innovadoras que optimizan el uso de los recursos y minimizan los residuos. En este artículo, te mostramos algunas de las innovaciones más destacadas en el campo de la construcción sostenible para el año 2024.

Materiales de construcción eco-amigables

Una de las claves para la construcción sostenible es el uso de materiales que sean respetuosos con el medio ambiente, tanto en su producción como en su desempeño. Algunos ejemplos de estos materiales son:

  • El hormigón autorreparable: se trata de un tipo de hormigón que contiene bacterias que se activan al entrar en contacto con el agua y producen carbonato de calcio, que sella las fisuras que se forman en el material. De esta forma, se prolonga la vida útil del hormigón y se reduce el mantenimiento.
  • El aislamiento de aerogel: es un material compuesto por un 99% de aire y un 1% de sílice, que tiene una conductividad térmica muy baja y una gran capacidad aislante. Además, es hidrófugo y no inflamable, lo que lo hace ideal para mejorar el confort térmico y acústico de los edificios.
  • El techo termocrómico: es un material que cambia de color según la temperatura, pasando de blanco a negro. De esta forma, se adapta a las condiciones climáticas y regula la absorción o reflexión de la radiación solar, contribuyendo al ahorro energético.

Tecnología digital

La tecnología digital es otro factor que impulsa la innovación en la construcción sostenible, ya que permite una planificación, diseño y ejecución más precisos y eficientes de los proyectos. Algunas de las herramientas digitales más utilizadas son:

  • El Building Information Modeling (BIM): es una metodología que consiste en crear modelos digitales tridimensionales de los edificios, que contienen toda la información relevante sobre su estructura, instalaciones, materiales, costes, etc. Esto facilita la coordinación entre los agentes involucrados, la detección y solución de problemas, la optimización de recursos y la reducción de residuos.
  • La realidad aumentada (RA) y la realidad virtual (RV): son tecnologías que permiten visualizar e interactuar con los modelos digitales de los edificios, mediante dispositivos como gafas, cascos o tabletas. Esto mejora la comunicación, la colaboración y la toma de decisiones, así como la experiencia del usuario final.
  • El Internet de las Cosas (IoT): es la conexión de objetos cotidianos a internet, que permite recoger y transmitir datos sobre su funcionamiento y su entorno. En la construcción sostenible, el IoT se aplica para monitorizar y controlar aspectos como la iluminación, la climatización, la seguridad o el consumo de energía de los edificios, lo que permite una gestión más inteligente y eficiente.

Energías renovables integradas

La integración de sistemas de generación de energía renovable en los edificios es otra de las tendencias que marcan la construcción sostenible, ya que contribuye a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y a la independencia energética. Algunos ejemplos de estas tecnologías son:

  • Los sistemas solares fotovoltaicos: son sistemas que aprovechan la energía del sol para producir electricidad, mediante paneles que se instalan en las cubiertas o fachadas de los edificios. Estos sistemas pueden ser conectados a la red eléctrica o funcionar de forma autónoma, almacenando el excedente de energía en baterías.
  • Las turbinas eólicas urbanas: son dispositivos que aprovechan la energía del viento para generar electricidad, adaptados al entorno urbano. Estas turbinas pueden ser de eje vertical u horizontal, y se pueden instalar en las azoteas o en las fachadas de los edificios, aprovechando las corrientes de aire que se generan entre ellos.
  • Los sistemas geotérmicos: son sistemas que aprovechan el calor del subsuelo para climatizar los edificios, mediante bombas de calor que extraen o inyectan calor a través de tuberías enterradas. Estos sistemas son muy eficientes, ya que la temperatura del subsuelo es constante durante todo el año.

Construcción modular y prefabricada

La construcción modular y prefabricada consiste en fabricar las partes o módulos de los edificios en un entorno controlado, para luego transportarlos y ensamblarlos en el lugar de destino. Esta forma de construir ofrece varias ventajas para la sostenibilidad, como:

  • La reducción del tiempo de construcción, lo que implica un menor consumo de energía y una menor generación de residuos.
  • La mejora de la calidad y la precisión de la construcción, lo que se traduce en un mayor rendimiento y una mayor durabilidad de los edificios.
  • La disminución de la perturbación del entorno, al minimizar el ruido, el polvo y el tráfico que se producen en las obras convencionales.

Diseño bioclimático

El diseño bioclimático es una filosofía que busca crear edificios que se integren con el entorno natural, aprovechando las condiciones climáticas y los recursos disponibles para lograr el máximo confort y el mínimo consumo de energía. Para ello, se aplican estrategias pasivas, como:

  • La orientación óptima del edificio, que tenga en cuenta la trayectoria del sol y los vientos dominantes, para favorecer la iluminación natural y la ventilación cruzada.
  • El uso de la vegetación, que puede actuar como aislante térmico, como filtro de aire, como regulador de la humedad o como elemento estético.
  • La implementación de sistemas naturales de ventilación y enfriamiento, que aprovechen el efecto chimenea, la evaporación del agua o la inercia térmica de los materiales.

Claramente, la construcción sostenible es una tendencia que se ha consolidado y que seguirá evolucionando en el año 2024, presentando innovaciones en materiales, técnicas y tecnologías que buscan mejorar la eficiencia, la calidad y el impacto ambiental y social de los edificios. Estas innovaciones representan una oportunidad para el sector de la construcción, que debe adaptarse a las nuevas demandas y expectativas de los usuarios y de la sociedad.